¿Qué es un centro de rehabilitación para mujeres?
Es un centro de rehabilitación para mujeres enfocado en las necesidades de las mujeres, con privacidad, seguridad y un plan clínico para tratar las adicciones con estructura.

En Instituto MIA encontrarás un centro de rehabilitación para mujeres diseñado para tratar adicciones y problemas de salud mental con privacidad, seguridad y apoyo clínico real. Si eres una mujer que quiere recuperar el control, aquí puedes empezar con claridad, sin juicio y con un plan.

Datos extraídos del seguimiento de pacientes
Buscar ayuda no es un fracaso. Es una decisión práctica cuando las adicciones empiezan a afectar tu salud, tu trabajo, tus relaciones o tu tranquilidad. En un centro de tratamiento para mujeres, la confidencialidad y la seguridad no son un detalle, son parte del tratamiento.
Aquí trabajamos para que las mujeres con problemas de consumo o salud mental se sientan protegidas dentro de un entorno estructurado. El objetivo es que puedas enfocarte en el cambio, sin ruido externo, y con acompañamiento durante todo el proceso de recuperación.


El tratamiento y rehabilitación no se basa en “fuerza de voluntad”. Se basa en evaluación clínica, estructura, terapia y seguimiento. El proceso de empieza con una valoración para entender qué está pasando en tu caso: tipo de consumo, riesgos, salud física, salud mental, entorno y hábitos.
Si es necesario, realizamos desintoxicación médica supervisada para reducir riesgos asociados al consumo de drogas, alcohol o de medicamentos. Después, el plan terapéutico se centra en lo que mantiene el problema: patrones de conducta, regulación emocional, triggers, vínculos y herramientas para sostener cambios en la vida diaria.
En Instituto MIA ofrecemos tratamiento de adicciones para mujeres que necesitan una respuesta seria y segura.
Alcohol
Cocaína
Marihuana
Metanfetaminas
Heroína y opioides
Fentanilo
Drogas sintéticas
Benzodiacepinas
Policonsumo
En Instituto MIA ofrecemos un tratamiento de salud mental para mujeres con un enfoque clínico, confidencial y humano, con un plan individual que se adapta a lo que estás viviendo. Si además existe consumo, lo abordamos de manera integrada. Y si no lo hay, trabajamos igualmente el origen del malestar, las herramientas para recuperar estabilidad y un plan de tratamiento que te ayude a avanzar con seguridad.

La ansiedad puede sentirse como inquietud constante, pensamientos que no paran, tensión física, miedo a perder el control o sensación de estar siempre en alerta. En el tratamiento trabajamos estrategias prácticas para reducir síntomas, manejar crisis y construir calma y seguridad interna en tu vida diaria.
La depresión no siempre es llorar. A veces es apatía, cansancio, vacío, culpa, irritabilidad o desconexión. Aquí trabajamos para entender qué está sosteniendo ese estado, recuperar estructura, rutinas y motivación, y avanzar paso a paso hacia una vida más estable.
Después de experiencias difíciles, es común vivir hipervigilancia, pesadillas, recuerdos intrusivos, evitación o bloqueo emocional. El trabajo terapéutico se hace con cuidado y respeto, sin forzar, para que puedas procesar lo vivido y recuperar sensación de control y seguridad.
Los TCA suelen implicar control, culpa, miedo, obsesión con la comida o el cuerpo, y un sufrimiento silencioso que se vuelve rutina. En tratamiento abordamos la relación con la alimentación y el cuerpo desde una perspectiva terapéutica, con herramientas sostenibles y sin juicio.
Cuando llevas demasiado tiempo aguantando, el cuerpo y la mente se pasan factura: irritabilidad, tensión, bloqueo, desconexión, sensación de no poder más. En un entorno seguro, trabajamos límites, autocuidado real y herramientas para sostener tu vida sin vivir al borde.
Una conversación puede abrir una salida. Cuéntanos qué está pasando y te diremos qué opciones tienen sentido para para su situación.
Aquí vas a encontrar apoyo real y un plan claro, paso a paso.
Plan individual:
de tratamiento ajustado a tu caso.
Supervisión médica:
en el proceso de desintoxicación cuando aplica.
Acompañamiento 24/7: apoyo continuo, no solo sesiones sueltas.
Rutina terapéutica: estructura de manera clara para avanzar.
Prevención de recaídas: estrategia para reducir riesgos al salir.
Continuidad: modalidad residencial y opción ambulatoria según evaluación.


Un equipo de profesionales marca la diferencia entre “pasar el tiempo” y recuperarte de verdad. En Instituto MIA contamos con un equipo de profesionales de salud que acompaña a las mujeres en el tratamiento: presencia sanitaria, apoyo clínico y seguimiento.
Lo que más pesa no es lo que decimos nosotros, es lo que dicen otras personas que han vivido el proceso dentro de la clínica de rehabilitación.
Un espacio cuidado y privado para que puedas concentrarte en tu recuperación, con un entorno pensado para mujeres.
Para orientarte bien necesitamos entender el contexto: consumo, síntomas, antecedentes, apoyo familiar y riesgos actuales. Esto nos permite recomendar el tipo de ingreso y el nivel de apoyo adecuado para la persona.
El primer contacto es confidencial. Escuchamos tu situación, resolvemos dudas y explicamos opciones de tratamiento sin presión.
En esta etapa se realiza la evaluación inicial, se estabiliza a la mujer si hay riesgo y se define el plan. Si hay desintoxicación, se hace con supervisión médica para reducir complicaciones.
Residencial es lo indicado cuando hay alto riesgo, consumo intenso o problemas de control. Ambulatorio puede ser adecuado cuando hay estabilidad y soporte externo. En Instituto MIA te orientamos para elegir lo que mejor protege tu salud y tu proceso.
Incluye evaluación, plan terapéutico, sesiones clínicas, trabajo con hábitos, prevención de recaídas y continuidad. El programa de se ajusta a necesidades reales, no a un guion genérico.
El alta no es el final. Es el punto donde necesitas estructura para sostener cambios. Trabajamos un plan para su proceso de recuperación, con seguimiento y pasos concretos para cuidar su vida, reducir riesgos y mantener avances en su recuperación.
Enfocada en identificar pensamientos, hábitos y patrones que sostienen las adicciones, y cambiar respuestas de forma práctica.
Útil para manejar impulsos, regulación emocional y conductas de riesgo, especialmente cuando hay crisis o desbordamiento emocional.
Ayuda a resolver ambivalencia y fortalecer el compromiso con el cambio, sin confrontación ni culpa.
Cuando la historia de vida incluye experiencias difíciles, este enfoque permite trabajar causas profundas sin reactivar daño de manera innecesaria.
Las mujeres no se recuperan en el vacío. Trabajamos comunicación, límites y apoyo útil, no control.
Estrategias para anticipar riesgos, manejar cravings, construir rutina y sostener cambios a través de hábitos y soporte.
Es un centro de rehabilitación para mujeres enfocado en las necesidades de las mujeres, con privacidad, seguridad y un plan clínico para tratar las adicciones con estructura.
Si has intentado parar y no puedes, si tu consumo afecta tu vida o si hay problemas de salud, relaciones o trabajo, es una señal clara de que necesitas apoyo.
Sí. La desintoxicación médica supervisada es parte del proceso cuando hay riesgo por consumo de drogas, alcohol o de medicamentos, y se realiza con control clínico.
Principalmente residencial. También ofrecemos opción ambulatoria en casos adecuados, como continuidad o alternativa según evaluación.
Incluye evaluación, plan de tratamiento, terapia, apoyo clínico, trabajo de hábitos, prevención de recaídas y un plan de continuidad tras el alta.
Depende de cada caso. La duración se define tras la valoración inicial, según necesidades clínicas, riesgos y objetivos.